Las infusiones relajantes no son solo un remedio de abuela: muchas de las plantas que se usan tienen compuestos activos con efectos sobre el sistema nervioso respaldados por siglos de uso tradicional y, en varios casos, por estudios científicos modernos.
Pero no todas las plantas relajan de la misma forma ni son igualmente adecuadas para cada situación. Si buscas ayuda para el insomnio, no necesitas lo mismo que si quieres calmar la ansiedad puntual de un día difícil. Esta guía te ayuda a elegir la opción más adecuada para cada momento.
Por qué las infusiones pueden ayudarte a relajarte
Tipos de compuestos relajantes en las plantas
Tipo de compuesto | Efecto principal | Ejemplos de plantas |
|---|---|---|
Principios activos sedantes | Calman el sistema nervioso central directamente | Calman el sistema nervioso central directamente |
Aceites esenciales calmantes | Efecto ansiolítico y relajante por vía aromática y digestiva | Hierba luisa, manzanilla, lavanda, cardamomo |
Compuestos serotoninérgicos | Aumentan la producción de serotonina | Hinojo, eneldo, apio, alcaravea |
Aminoácidos relajantes | Actúan sobre receptores del sistema nervioso | Achicoria (triptófano) |
Compuestos ansiolíticos | Reducen la ansiedad de forma directa | Pasiflora, kava, melisa |
Las infusiones relajantes más efectivas
Valeriana
La valeriana (Valeriana officinalis) es posiblemente el sedante natural más estudiado y utilizado del mundo. Su efecto sobre el sistema nervioso central es claro: reduce el tiempo en conciliar el sueño y mejora la calidad del descanso, produciendo un sueño más reparador sin el aturdimiento que pueden causar algunos fármacos.
Su historia como planta medicinal se remonta a la Antigua Grecia, donde Hipócrates la usaba para calmar dolores menstruales. En los siglos XII y XVI se empleó para dolores torácicos, gota y cefaleas; fue en el siglo XIX cuando se identificaron sus efectos específicos sobre el sistema nervioso central.
Para su infusión se pueden usar tanto las hojas como la raíz, siendo esta última la parte más activa. Sus efectos se potencian notablemente al combinarla con lúpulo o melisa.
Mejor para: insomnio, dificultad para conciliar el sueño, nerviosismo crónico.
Lúpulo
Conocido principalmente como ingrediente de la cerveza, el lúpulo (Humulus lupulus) es también un potente inductor del sueño con propiedades relajantes musculares y digestivas. Actúa sobre el sistema nervioso central y mejora los síntomas asociados al estrés y la ansiedad.
Su sabor característicamente amargo proviene de sus resinas y aceites esenciales, que son precisamente los responsables de sus propiedades sedantes. Es originario de las zonas frías y húmedas de Europa y se extendió posteriormente a China y América del Norte.
Combinado con valeriana —una mezcla muy habitual en fitoterapia— potencia el efecto de ambas plantas de forma sinérgica.
Mejor para: insomnio, tensión muscular, estrés con síntomas digestivos.
Pasiflora
La pasiflora (Passiflora incarnata), también conocida como flor de la pasión, es una de las plantas con mayor efecto ansiolítico documentado. Su infusión actúa como sedante y ansiolítico natural, induce al sueño y puede mejorar los estados depresivos leves. Es también eficaz como analgésico en migrañas y cefaleas tensionales.
Procede de las regiones cálidas de Centroamérica y Sudamérica, donde era usada por las culturas indígenas antes de la llegada de los europeos.
Mejor para: ansiedad, insomnio de origen ansioso, cefaleas tensionales, estados de ánimo bajos.
Melisa
La melisa (Melissa officinalis) tiene una historia terapéutica extraordinariamente larga. Avicena, el médico persa del siglo XI, la recomendaba para tratar estados de tristeza. En la Europa medieval fue el ingrediente principal del agua del Carmen, preparada por los monjes carmelitas para tratar trastornos nerviosos y digestivos.
Hoy se usa para calmar la ansiedad y el nerviosismo, inducir un sueño profundo y reparador y aliviar las palpitaciones asociadas al estrés. Sus propiedades antiespasmódicas la hacen también muy eficaz para las molestias digestivas de origen nervioso.
Es originaria del Mediterráneo y Asia, y hoy crece de forma naturalizada en zonas sombrías y húmedas de Europa y América del Norte.
Mejor para: ansiedad con síntomas digestivos, palpitaciones por estrés, insomnio leve, estados de tristeza.
Lavanda
La lavanda (Lavandula angustifolia) es uno de los aromas más reconocibles del mundo mediterráneo, y su efecto calmante es igualmente conocido desde la Antigüedad. En infusión, sus flores actúan como ansiolítico y sedante suave, calman el nerviosismo y contribuyen a inducir el sueño.
Es un arbusto perenne mediterráneo del que se utilizan tanto las hojas como las flores, siendo estas últimas las que mayor concentración de compuestos relajantes contienen. Combina especialmente bien con manzanilla para potenciar su efecto sobre la ansiedad.
Mejor para: nerviosismo, ansiedad leve, dificultad para relajarse antes de dormir.
Tila
La tila (Tilia cordata) es quizás la infusión relajante más popular en España. Su propio nombre popular está asociado culturalmente a la idea de tranquilidad, y no sin razón: posee propiedades sedantes y antiespasmódicas que la hacen eficaz para el nerviosismo y la tensión, aunque en menor medida que la valeriana.
Crece en los bosques del sureste de Europa y suroeste de Asia, y es habitual encontrarla también como planta ornamental en jardines y parques.
Mejor para: nerviosismo puntual, tensión antes de situaciones estresantes, insomnio leve.
Manzanilla
La manzanilla (Matricaria chamomilla), también conocida como camomila, es probablemente la infusión más consumida del mundo. Su fama está principalmente ligada a sus propiedades digestivas, pero también tiene un efecto relajante real sobre el sistema nervioso, útil en casos de nerviosismo y ansiedad leve.
Su efecto relajante se potencia significativamente al combinarla con lavanda. Crece de forma espontánea en Europa occidental y norte de Asia y es una de las plantas medicinales más estudiadas científicamente.
Mejor para: nerviosismo con síntomas digestivos, ansiedad leve, uso diario sin riesgo de dependencia.
Hierba luisa
La hierba luisa (Aloysia citrodora) es conocida principalmente por su característico aroma a limón, pero tiene también propiedades relajantes y elevadoras del ánimo en situaciones de estrés. Estimula el apetito y trata problemas digestivos de origen nervioso.
Procede de Argentina y Chile, llegó a Europa en el siglo XVIII y se cultiva frecuentemente en huertos y jardines tanto por su utilidad como por su valor ornamental.
Mejor para: estrés con pérdida de apetito, bajón anímico leve, digestiones pesadas por nerviosismo.
Kava
La kava (Piper methysticum) es un arbusto originario de las islas del Pacífico, donde se consume como bebida ceremonial desde hace siglos. Sus efectos sedantes y ansiolíticos son potentes y bien documentados, siendo eficaz en casos de crisis nerviosas, ansiedad intensa e insomnio resistente.
Precaución importante: la kava debe consumirse únicamente en las dosis recomendadas. El consumo excesivo o prolongado se ha asociado a daños hepáticos graves. Está contraindicada en personas con enfermedad de Parkinson, trastornos hepáticos o en tratamiento con medicamentos que afecten al hígado. Consulta siempre con tu médico antes de tomarla.
Mejor para: ansiedad intensa, insomnio resistente, crisis nerviosas puntuales (siempre bajo supervisión).
Cómo preparar una infusión relajante correctamente
La mayoría de las infusiones relajantes siguen el mismo proceso básico, con pequeñas variaciones según la planta:
1. Calienta el agua hasta ebullición (100 ºC para la mayoría de plantas de hoja y flor).
2. Retira del fuego y deja reposar 1 minuto antes de verter: el agua hirviendo puede degradar algunos aceites esenciales delicados.
3. Añade la planta: aproximadamente 1 cucharadita de planta seca (o 1 bolsita) por taza de 250 ml.
4. Cubre e infusiona entre 5 y 10 minutos. Tapar la taza o tetera durante la infusión evita que los aceites esenciales —responsables de buena parte del efecto— se evaporen con el vapor.
5. Cuela y sirve. Puedes añadir miel natural para endulzar sin interferir en las propiedades de la planta.
6. Tómala caliente y con calma: el ritual de preparación y consumo pausado forma parte del efecto relajante.



